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Hoy se vence el plazo para que los interesados en adquirir el negocio de la petrolera Esso en Argentina hagan sus ofertas. La danza de candidatos baraja nombres variados: desde conocedores del negocio, como la brasileña Petrobras –es una de las que suena más fuerte– hasta empresarios allegados al Gobierno, como Marcelo Mindlin, timonel del grupo Dolphin, que ha crecido en el sector eléctrico durante los últimos años; el grupo Miguens Bemberg, el principal holding de generación, que también ha estudiado propuestas, y el dueño de Aeropuertos Argentina 2000, Eduardo Eurnekián, entre otros.
Otra interesada es la estatal Enarsa que, en principio, no habría sido invitada al negocio. Ese será un difícil punto a resolver por parte de la petrolera, dado que el Gobierno debe dar la aprobación final a una eventual operación.
Esso puso en venta su negocio de refinería y comercialización de combustibles en Argentina (le dio el mandato al banco de inversión JP Morgan) hace unos meses. Se trata de un paquete compuesto por una refinería en la localidad de Campana, 90 estaciones de servicio propias y una red de 500 surtidoras con su bandera, pero en manos de terceros.
En principio, la base de venta es de unos 200 millones de dólares, pero entre los competidores de la compañía en el país creen que esa estimación está muy devaluada, por lo que los activos de la empresa no serían menores a los 800 millones.
Si bien se han registrado aumentos de hasta un 25% en las naftas durante lo que va de año, el mercado de combustibles en Argentina aún paga muy por debajo de sus competidores en la región. Por ejemplo, en Brasil el litro de combustible líquido (naftas o gasoil) puede costar hasta el doble que en Argentina. Pero el mercado viene en aumento: la venta de nafta súper se ha mantenido estable desde principios de la década, mientras que la premium –el producto más caro– ha duplicado sus ventas en el mismo período, y el gasoil es cada vez más requerido.
Todos esos elementos hacen que la compra de la petrolera pueda resultar un buen negocio para algunos. Por la bajada en la rentabilidad, el precio de la firma está devaluado, pero la tendencia marca que los precios continuarán aumentando y, si se mantiene el crecimiento económico y el boom de consumo, se venderán más combustibles.
La firma también busca compradores para sus activos de producción de hidrocarburos.
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