Los emisores de deuda con más altas calificaciones en América Latina deberán ser capaces de conseguir una adecuada financiación en lo que resta del año y hasta 2008, según señala Moody’s Investors Service.
En el documento “El disturbio del mercado ocasiona pérdidas desiguales” (Market turmoil takes uneven toll), expone que los bancos y mercados de deuda de América Latina absorben la poca actividad que ocasiona la “falta de apetito” por la deuda de la región en los mercados internacionales.
Para Moody’s, la emisión de bonos offshore en América Latina está prácticamente detenida desde el congelamiento sub-prime (alto riesgo) de los mercados de deuda a finales de julio pasado.
Sin embargo, los mercados de deuda domésticos han permanecido abiertos a nuevas emisiones en Brasil y México, aunque con una demanda reducida y términos de préstamo más exigentes.
“Aun cuando los mercados domésticos deben continuar abiertos en México y Brasil para los emisores con más altas calificaciones, está creciendo la preocupación de que los emisores se encontrarán con una base de inversionistas más reducida en estos mercados”, precisa la calificadora.
Como resultado, según el jefe de la Oficina de Crédito de Moody’s para América Latina, Alexander Carpenter, no es probable que los inversionistas locales puedan absorber la oferta de refinanciación de deuda requerida por un período prolongado de tiempo.
Prevé que la fuerte actividad económica continúe soportando las emisiones corporativas y la calidad crediticia en aquellos países de América Latina que están menos expuestos a la desaceleración económica de Estados Unidos, como es el caso de Brasil.
En contraste, las economías que están más correlacionadas con la economía de Estados Unidos, como es el caso de las de México y Venezuela, podrían presentar un entorno más débil para los emisores corporativos con exposición a estas economías.
Conforme caigan los precios de los commodities y, por lo tanto sus márgenes de rentabilidad, las valuaciones utilizadas en las adquisiciones podrán resultar demasiado agresivas y los niveles de endeudamiento mayores a los originalmente considerados, advierte.
En su informe, Moody’s añade que pese a la apretada interconexión de los mercados, la pérdida de confianza que trae consigo la agitación del sector hipotecario en Estados Unidos ha afectado en distintos grados a los emisores corporativos en el mundo.
Dentro de un artículo titulado “América Latina y su Defensa Anti-Turbulencia”, resalta que las salidas de capital que se han registrado con anterioridad, son muy pequeñas comparadas con las reservas internacionales acumuladas en los bancos de la región.
Finalmente, indica que el mejor mecanismo de defensa de una economía contra choques del exterior es la “disciplina macroeconómica”, que consiste en tener una economía en equilibrio en términos fiscales, monetario y externo.
En ese sentido, estima que la mayoría de los países latinoamericanos mantienen una muy buena disciplina macroeconómica, la cual se refleja en fundamentos económicos sólidos.