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08 de agosto de 2005
Energía Nuclear
Diario Financiero 14:09 Horas


Pasos que se deben seguir para que Chile pueda poseer un plan nuclear en 10 años.

Para que el desarrollo de un plan nuclear sea viable en Chile en 10 años, propuse en mi columna de junio pasado un sistema de concesiones donde el Estado provea los terrenos, estudios ambientales, estudios de factibilidad y de interconexión, junto con asegurar los permisos necesarios para la construcción y puesta en servicio de las tres primeras centrales de 600MW en los años: 2016, 2019 y 2022. Para entregar mayor seguridad al inversionista(s) y viabilizar la inversión, sugerí utilizar el sistema de Ingreso Mínimo Garantizado (IMG), mediante el cual el Estado se compromete a pagar la diferencia entre el IMG y los ingresos que obtengan realmente las plantas si es que operan correctamente.

A cambio del IMG, el Estado pactaría una coparticipación de utilidades. Estimé que el precio monómico de equilibrio de la energía estaría en torno a los 52 millones por KWh, y que el IMG solicitado por los generadores nucleares será similar a esta cifra, razón por la cual consideré que no sería probable que el Estado fuera a aporte recursos por este compromiso. Este plan de desarrollo llevaría a que la energía nuclear representaría sólo un 6% de la matriz energética chilena en 2016; un 8% en 2019, y un 10% en 2022. De ahí en adelante, las centrales nucleares podrían ser de hasta 1.000MW de potencia, y debieran llegar a representar el 30% de la generación del país el año 2035.

En esta columna destacaré cómo es que un programa de concesiones nucleares permitiría viabilizar la interconexión del SIC (Sistema Interconectado Central) con el SING (Sistema Interconectado del Norte Grande), lo cual acarrearía además beneficios adicionales para el país. Es más, la incorporación de centrales de estos tamaños requiere que los sistemas a los cuales se incorporan sean lo suficientemente grandes como para que éste pueda operar sin riesgo de desabastecimiento cuando una central salga del sistema por mantenimiento o por fallas en él.

La manera de interconectar estos dos sistemas sería instalar la primera central nuclear en Mejillones, lugar estratégicamente situado para lograr la interconexión óptima. El terreno debería ser suficiente para construir las otras tres de 600 MW. Instalar las centrales en esta zona poco poblada baja aun más los potenciales daños de un desperfecto nuclear. Una vez desarrollada estas centrales, el gobierno debiera proveer otro terreno más cercano a la capital para la segunda serie de centrales, minimizando así los costos de transportar su energía. A continuación me referiré a los beneficios de la interconexión:

-La unión de los dos sistemas permitirá formar un único mercado eléctrico integrado, más grande, con más empresas y con una reducción del tamaño relativo de los productores dominantes, todo lo cual facilitará la competencia

-Se diversificaría la dependencia del gas de la cuenca de Neuquén que además tiene una vida útil estimada de 20 años.

-Habría un mayor respaldo ante fallas en transmisión y ante fallas de gasoductos.

-Se generaría un ahorro de inversiones necesarias para el respaldo en el SING y en el SIC, producto de que éste puede ser brindado por el otro sistema y viceversa.

La línea de interconexión debe ser bipolar, en corriente continua de 500 kV, con una capacidad de 900 MW y una extensión de 1.300 KM. Uniría la subestación Atacama en Mejillones del SING, donde se ubicaría el sitio para las centrales nucleares, con la subestación Polpaico del SIC. La inversión requerida sería de aproximadamente US$ 500 millones y tendría un costo de operación y de mantenimiento cuyo valor actual valor actual al 10% es de US$ 45 millones. El ahorro de respaldo es el equivalente a una central de 600MW, lo cual justificará de por sí la interconexión, sin considerar los demás efectos positivos que ésta conlleva; como una serie de externalidades positivas fruto de la unión de los dos mercados.

Como conclusión final podemos señalar que el desarrollo de la energía nuclear en Chile será necesario, y cuanto antes se comience a planificar en detalle mejor. Llevar a cabo el proyecto de interconexión del SIC con el SING el año 2016 producirá beneficios sociales a nivel país y esta interconexión será económicamente viable a partir del desarrollo de la energía nuclear en Chile.




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