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Más aún, cuando se constata que sólo un 47% de las empresas de tecnologías de información exporta, de estas, sólo 13% envía al extranjero más de un 30% de lo que producen. Asimismo, un 95% de la exportaciones se orientan al mercado latinoamericano, preferentemente a Perú (17%), Argentina (15%), Bolivia (10%) y Brasil (10%).
Por otro lado la estructura tributaria de los mercados, hace más difícil el tráfico comercial entre los países, obligando a las empresas a establecer operaciones locales o construir alianzas duraderas con socios en cada país. En definitiva, el potencial de desarrollo para que las empresas acorten la brecha que las separa de las economías más competitivas, pasa por fortalecer e impulsar alianzas estratégicas que promuevan un uso más intensivo de TIC en variados sectores económicos. En Chile, el porcentaje de inversión en sistemas de información respecto a las ventas es marginal; éste alcanza en promedio el 1,85%, siendo el sector financiero el más alto con un 3,67% y el más bajo, la minería con un 0,71%, según el ENTI 2003. Estas cifras reflejan que el sector TIC no es todo lo relevante que se esperaría en los sectores productivos en que Chile es líder mundial o regional. Por ejemplo, la minería, la acuicultura, la agroindustria y el forestal.
En atención a esta realidad, ACTI se ha planteado la tarea de crear un Centro de Transferencia Tecnológica (CTT) con el objetivo fundamental de lograr que la industria TIC, las universidades y las asociaciones gremiales tengan un diálogo con las cadenas productivas, para que la oferta nacional de profesionales, prestadores de servicios, desarrollo tecnológico, de productos y todas las componentes de valor agregado necesarias, los acompañen y fortalezcan el desarrollo competitivo de los mercados en que hoy Chile es un jugador predominante, y de todas las empresas del país.
Buscamos cohesionar la acción de la industria, focalizar y aumentar los niveles de inversión, potenciar la difusión tecnológica y la formación de recursos humanos, aumentar los niveles de certificación, productos y procesos, así como elevar los niveles de investigación y desarrollo, a través de un centro cuyo enfoque operacional y estratégico sea de carácter prospectivo, permitiendo dar un salto cualitativo respecto del aporte que veníamos realizando en materia de transferencia, a través de nuestro Agente Operador y de la OTIC.
Para concretar esta nueva etapa de ACTI -que ya cumplió 21 años- hemos postulado a los fondos que Corfo destina para el financiamiento de parte del proyecto.
En una primera etapa, el CTT apostará por la diversificación y segmentación de servicios tecnológicos orientados a la realización de diagnósticos, auditorias, diseño de estrategias, análisis de tendencias, prospectiva, y gestión para la propiedad intelectual y licencias, promoción y difusión tecnológica, en el marco de fomentar una mayor competitividad de las empresas pymes del país, así como el desarrollo local e internacionalización de la industria TIC.
En una segunda etapa, potenciar la investigación, desarrollo e innovación tecnológica, inducir efectos en los procesos de formación de recursos humanos en TIC, certificación de competencias, aumentar el intercambio y cooperación internacional, consolidar la cooperación académica-empresarial, así como promover la inversión extranjera en materia TIC bajo alianzas estratégicas y comerciales con oferentes locales.
Estas tareas no sólo estarán enfocadas y/o realizadas en Santiago, ya que se busca que la Región de Valparaíso cuente desde un comienzo con una sede, y que ambas proyecten la acción de transferencia al resto del país, con beneficios que esperamos lleguen a todos los chilenos.
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