Argentina
Brasil
Bolivia
Chile
Colombia
Ecuador
España
Mexico
Peru
Portugal
Uruguay
Venezuela

Portada
Documentos
Encuentros
Vídeos
Libros
¿Quienes somos?
Participar
[ ir ]

 
 

29 de septiembre de 2005
Rebrota fiebre del éxodo a España en busca de trabajo
Los Tiempos 13:07 Horas


Una cadena de ciudadanos pugna a diario por alcanzar el pasaporte que los lleve al "sueño europeo": España. La fiebre por salir del país se expresa en una interminable fila de migrantes, que rebasa las instalaciones de la Dirección de Migración y alcanza a rodear un sector del cerro de San Pedro.

Unas 300, 400 y hasta 450 personas por día acuden a Migración en busca del documento de viaje. Cada una de ellas pone a prueba su paciencia al integrarse a la fila de centenares de personas que aspiran a salir de nuestras fronteras y que deben esperar con tolerancia a que les llegue el turno.

Por lo menos la mitad de los viajeros logra su objetivo al acceder a uno de los 180 pasaportes que Migración otorga cotidianamente. El resto debe aguardar hasta el día siguiente para iniciar su trámite. La mayoría está resignada a este mecanismo y sólo se preocupa por no perder su lugar en la fila.

El éxodo a España reapareció a fines de agosto, ya que antes Migración contó con una demanda regular de pasaportes y sólo en algunos días se solicitaron 175 pasaportes, como la cantidad más numerosa, explica el director de Migración, Víctor Málaga Gandarillas.

En septiembre, según relata, los pedidos de pasaportes se incrementaron sustancialmente y, por ello, se habilitó nuevamente el libro de registro de Migración. El propósito del acta es organizar la emisión de pasaportes y aliviar las filas. Las personas que se inscriben en el libro inician su trámite al día siguiente de registrarse y recogen el documento de viaje un día después.

El aumento de la demanda de pasaportes ha dado lugar a la aparición de vendedores de puestos en la fila de inmigrantes. La Dirección de Migración denunció ayer a una persona que tras dormir fuera de la Dirección intentaba vender su lugar en 50 bolivianos. El hecho fue reportado a la Policía.

Ante esta situación, los propios interesados se han dado modos para controlar el orden de la fila a través de listas manuales, hechas por un delegado del grupo de viajeros.

Por ahora, los inmigrantes han delegado su turno en la fila a un familiar. Por lo general, asignan esa tarea a un sobrino que permanece gran parte del día fuera de Migración cuidando el puesto del pariente que prevé viajar.

La mayoría de los migrantes son jóvenes del área rural que han optado por cambiar el arado y a su ganado por un trabajo en los cultivos españoles, la construcción, la hotelería y labores domésticas, todo con el sueño de ahorrar y aumentar su patrimonio en Bolivia, especialmente, con la compra de un terreno o un automóvil que trabaje en el servicio público, relataron algunos viajeros. La mayoría apuesta por quedarse cinco años en una ciudad española y luego retornar a Bolivia.




Envíe esta noticia a un conocido