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La poderosa petrolera estatal de Venezuela, Pdvsa, desembolsará 92 millones de dólares para desembarcar definitivamente en el mercado argentino y se anuncia que comprará todos los activos de la cadena Rhasa, y de la uruguaya Sol, que incluyen 148 estaciones de servicio y una refinería de crudo en Campana, para explotarlas en forma conjunta con la empresa pública Enarsa, informa este viernes el diario porteño.
El anuncio, que se concretó este viernes en una reunión bilateral de ambos presidentes, prevé también la participación de Repsol. El gigante español se comprometió a proveer el crudo que necesite la sociedad Pdvsa/Enarsa -20 mil barriles diarios- a precios competitivos.
A cambio consiguió el permiso de Chávez para explotar algunas zonas, no concesionadas, de la franja del Orinoco. Nada menos que una de las reservas de crudo más abundantes del planeta.
En la comitiva argentina que viajó a Brasilia interpretaron los anuncios como un "acuerdo estratégico impresionante" que permitiría aumentar "las reservas energéticas de la Argentina".
Para evitar los excesos de ansiedad, el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez, aclaró que recién estaban "firmando documentos" y que el desembarco de Pdvsa tardará unos meses. "Hoy estamos firmando el documento para iniciar las diligencias para la compra de Rhasa. La decisión de sumar Pdvsa al mercado argentino culminará a finales de febrero", anticipó.
Según Ramírez, con la compra de Rhasa -a lo que podría sumarse la de Sol Petróleo, que pertenece a la estatal uruguaya Ancap-, Pdvsa tendría en la Argentina la posibilidad de producir 8000 barriles por día con una red de comercialización de 62 estaciones de servicio.
En la totalidad del mercado de naftas, eso implica una participación muy pequeña, de aproximadamente el 2 por ciento. El secretario de Energía, Daniel Cameron, dice que ese porcentaje podrá subir al 5 en poco tiempo.
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