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"El mar no es una moneda de cambio. El tema fue resuelto en el tratado de 1904", subrayó Walker en una entrevista que publica ayer el diario "El Mercurio", en la que no obstante aboga por mejorar en los vínculos con Bolivia.
Este último país perdió su acceso al mar en la Guerra del Pacífico (1879) y, para Chile, los límites entre ambos países fueron fijados definitivamente en el tratado suscrito en 1904, por el que Chile se comprometió a otorgar libre tránsito y uso de sus puertos a Bolivia.
Walker, en la entrevista, señaló sin embargo que la agenda con Bolivia es "sin exclusiones" y afirmó que Chile ha estado "¡cinco veces!" dispuesto a considerar una salida soberana de Bolivia al mar: "1895, 1920, 1926, 1950 y 1975".
"No hay ninguna obcecación nuestra. No ha resultado por conflictos internos de Bolivia o por la virtual oposición de Perú", dijo Walker, quien recordó que por el tratado de 1929 con este último país, que fue aliado de Bolivia en la Guerra del Pacífico, Chile no puede disponer de territorios que fueron peruanos sin el aval de Lima.
Acuerdo económico Ignacio Walker se mostró optimista acerca del resultado de las actuales conversaciones con Bolivia para profundizar el actual Acuerdo de Complementación Económica (ACE) a fin de profundizar el intercambio entre los dos países.
"Aspiramos a firmarlo en Salamanca (en la Cumbre Iberoamericana) el 14 ó 15 de octubre", indicó el Canciller chileno, que explicó que Chile ofreció a Bolivia "un esquema prácticamente irresistible: bajar nuestro arancel a cero desde el día 1 en casi todos los productos".
Añadió que Chile también espera que un acuerdo similar, que se negocia con Perú, se firme "de aquí a diciembre".
El Jefe de la diplomacia chilena recalcó que cuando el presidente Ricardo Lagos lo nombró en el cargo a mediados del año pasado le encomendó la tarea de "sumergirse en el barrio", es decir, dedicar buena parte de su labor a los vínculos con la región.
Explicó que la realidad vecinal -Argentina, Bolivia y Perú- le demanda el 40 por ciento de su tiempo.
Con Argentina "hemos tenido la mejor década del último siglo", al resolver, durante los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz Tagle y Carlos Menem, 23 conflictos limítrofes pendientes.
"El 2000 suscribimos el acuerdo de Alianza Estratégica, tenemos 30 mecanismos de integración funcionando", señaló Walker respecto de Argentina y a nivel regional destacó el proyecto del llamado "anillo energético", suscrito por seis presidentes.
Agregó que el caso de Perú "es un poco desgastador, cada dos o tres meses siempre ocurre algo: los grafiteros, el vídeo de LAN, la venta de armas a Ecuador y ahora Lucchetti".
El Canciller chileno consideró que su país no será miembro pleno del Mercosur, del que es asociado, a causa de las asimetrías en materia comercial.
"Son (el Mercosur) cuatro miembros plenos y seis asociados. Y todos somos observadores de la Comunidad Andina. Somos cofundadores de la Comunidad Sudamericana de Naciones. La perspectiva es una Unión Sudamericana en el mediano o largo plazo, similar al modelo europeo", concluyó.
Muere último embajador de Chile El diplomático Pedro Daza, último embajador de Chile en Bolivia entre 1975 y 1978, falleció ayer a los 80 años, informaron fuentes de su familia y allegados.
Daza fue uno de los impulsores del llamado "Abrazo de Charaña", que reunió en 1975 a Augusto Pinochet y Hugo Banzer, que por entonces gobernaban de facto en Chile y Bolivia, respectivamente.
Llegó a La Paz en 1977 para sellar uno de los intentos más serios desplegados por Chile y Bolivia por solucionar la mediterraneidad boliviana. El diplomático participó desde un comienzo en las negociaciones que emprendieron Pinochet y Banzer en 1974 y que culminaron con el acuerdo de Charaña, en el que Chile cedía una franja con salida al mar, a cambio de una compensación territorial por parte de La Paz, publica ayer el diario La Tercera.
El acuerdo no llegó a materializarse. Bolivia no accedió a la entrega de territorio y Perú se opuso. En 1978 La Paz rompió relaciones con Chile. Daza, el último embajador en Bolivia, regresó a Santiago.
No sería la última vez que Daza enfrentaría a los bolivianos. En 1979, como embajador en la OEA, trató de impedir que el organismo se pronunciara por primera vez a favor de Bolivia en la mediterraneidad. No lo logró. Más tarde se desempeñó como embajador ante la ONU y asesoró a la Cancillería durante el gobierno de la Concertación.
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